Historias de la música popular contemporánea

Hablamos de febrero de 1980; dos de las bandas más importantes del llamado post-punk, están cambiando las estructuras musicales (renovación del lenguaje Rock) y estéticas (posicionamiento escénico, el concierto como misa íntima e intensa para públicos minoritarios) de su época; si la muerte de Sid Vicious (que conlleva simbólicamente la del punk) y el advenimiento de la new wave ocurre en el mismo año, 1979, las pautas de salida más efervescentes y creativas hacia el Pop oscuro tenían nombres: Siouxie, The Cure… Joy Division & Killing Joke, las dos bandas que al inicio del texto las posiciono como fundamentales para la música de su tiempo.

A principios de los años 80, el último gran giro musical Pop comenzaba a tomar cuerpo, con la posterior llegada del hip hop y las corrientes techno y de baile. En esos primeros volantazos de cambio, en febrero de 1980, coincidieron de gira los míticos mancunianos Joy Division, y los londinenses Killing Joke, entre otros. Tres meses después, Ian Curtis, cantante de los primeros, se ahorcaría (23 años), forjando una de las leyendas más místicas de la historia del Rock. Su grupo sobrevivió como New Order, con excelentes trabajos posteriores. Killing Joke siguen en activo, después de pasar mil y un avatares, años de penumbra y cambios de estilo. Tener la oportunidad de ver en un escenario juntos a estas dos bandas, en su época álgida unos (JD), y de despegue los otros (KJ), no puede considerarse con la historia en la mano, más que un privilegio; un auténtico choque de trenes sónicos. Y es que tener ahora una banda de Pop Rock, o querer tenerla, tiene que ser un tanto frustrante, digo yo… ¿qué haces? algo que seguramente, ya esté hecho (pudiendo ser por supuesto, bueno o muy bueno), desposeyendo a la música popular contemporánea, inevitablemente, de su idiosincrásico espíritu vanguardista y de ruptura. Por eso sólo contemplo actualmente interés en el universo techno (ya también, muy desgastado). Pues bien, dos de las referencias a lo que suena mucho de la música de los últimos 25 años, son nuestros protagonistas: el mundo cool e indie, a JD, y las huestes duras, filo-industriales y siniestras, a KJ.

Jaz Coleman (55 años), cantante y líder de KJ, nos comenta en este vídeo su visión de esos momentos, con fondo visual de imágenes tanto de los Joke como de Joy & Ian Curtis, con ese potencial estético indudable que tenía su puesta en escena; no son fotografías sorprendentes, pero sí interesantes si quieres descubrir el ambiente estético del influyente post-punk. Jaz Coleman es director de orquesta, compositor y un tipo realmente sorprendente (desapareció del mapa hace tres años, y lo encontraron en el Sáhara, con los nómadas). Desvió su destino predeterminado, de la “música culta” (joven estudiante de piano y violín) a la “subcultura” punk. De origen bengalí por parte de madre (le otorga un físico muy acertado para su propuesta apocalíptica), es Caballero de las Artes y las Letras de Francia, cosa difícil de asimilar para los que lo vimos en el Rockola hace 33 años, completamente involucrado con su mensajería tremendista y el sonido apabullante de su grupo.

Tomás Carrascal Gallardo