La Torre Shújov: hito y superación

95 aniversario de la Torre de Shújov, puesta en funcionamiento el 19 de marzo de 1922.

El gran arquitecto Vladímir Shújov (1853-1939) diseñó tras el triunfo de la Revolución de Octubre la Torre de radio Shábolovka, que posteriormente adoptó su nombre, como gran símbolo del progreso tecnológico de la URSS.

Fue construida entre 1919 y 1922, durante la guerra civil rusa, por lo cual fue imposible conseguir las 2.200 toneladas de acero necesarias para completar su altura prevista, quedándose “solo” en 160 metros. En principio la antena se diseñó para alcanzar una altura de 350 metros y un peso de 2200 toneladas: una cuarta parte del peso de la torre Eiffel (305 metros y 8850 toneladas).

Consta de 6 secciones de 25 metros y una antena en su punto final. Cada sección es fijada en la parte superior, “estando la sección más inferior apoyada sobre una cimentación de hormigón de 40 metros de diámetro y de 3 metros de profundidad. La construcción de la torre fue realizada mediante un método telescópico, por lo que no fueron necesarios andamios ni grúas. Las secciones superiores fueron ensambladas con las inferiores sucesivamente, y mediante poleas y cabestrantes se fueron elevando sobre cada una. Debido a su entramada estructura, el acero de la Torre de Shújov experimenta una carga mínima frente al viento (el principal peligro de una estructura de gran altura). La sección de la torre está conformada por sencillos hiperboloides de rotación realizados por vigas rectas, cuyo extremo se apoya sobre los anillos circulares.” (Ver enlace a Diario Design)

Su estructura es por lo tanto de torre de enrejado hiperboloide, inventada por el ingeniero en 1896, cuando construyó una torre de agua que diseñó para la exposición Exposición Rusa de Artes y Actividades Industriales de Nizhni Nóvgorod (Antoni Gaudí ya había utilizado estructuras hiperboloides integradas en la construcción de algunos de sus edificios, como en la majestuosa bóveda del Palau Güell, en 1888). Posteriormente estructuras hiperboloides fueron construidas por arquitectos como Le Corbusier u Oscar Niemeyer. En la Península, el ingeniero Eduardo Torroja diseñó más tarde la torre de agua de cáscara delgada en Fedala y la azotea de Hipódromo de la Zarzuela en forma de hiperboloide.

En las torres de enrejado hiperboloide las varas de metal crean una estructura tridimensional de poco peso y escasa resistencia al aire, lo que permite ganar en altura. Esta estructura reticular y otras aplicaciones de diseño industrial del autor (cubiertas suspendidas de enrejado y cubiertas abovedadas de enrejado) revolucionaron la arquitectura mundial. Actualmente las escuelas arquitectónicas de Frei Otto y Norman Foster continúan el legado de V. G. Shújov en la construcción de estructuras colgantes y de enrejado.

La obra que ha cumplido 95 años “convertida en símbolo del nuevo estado soviético,(…) es un ejemplo de que para Shújov son inseparables la faceta técnica y la artística”. Para Frei Otto: “los hiperboloides de Shújov constituyen las primeras estructuras en las cuales la membrana de cobertura y la estructura son la misma cosa”. (Ver enlace a Artecreha)

Shújov se halla a la cabeza, junto a Buckminster Fuller, Frei Otto y Frank Gehry, de la vanguardia arquitectónica de formas orgánicas y es sin duda uno de los grandes genios de la ingeniería y la arquitectura universales. (Ver enlace a RBTH).